MODELOS DE INTERPRETACIÓN DE LA REALIDAD SOCIAL
MODELOS
DE INTERPRETACIÓN DE LA REALIDAD SOCIAL
Oscar Panty Neyra
¿En el ámbito de la actividad científica, qué
es un modelo? “El concepto modelo refiere a una representación esquemática y
simplificada de la realidad, de manera que ésta resulte más comprensible.
Como ya se dijo, esta realidad no es evidente
sino que, por el contrario, está mediada por nuestra
estructura cognitiva y nuestros esquemas
mentales y, en este sentido, recurre en un mecanismo
de simplificación en el que se conserven
las partes y las relaciones que se consideren pertinentes”
(Bárbara Peisajovich: 2008)
En los tiempos contemporáneos se han
formulado diversos modelos para la interpretación de la realidad social, entre
ellos el positivista, empirista, conductista, sistémico,
estructural-funcionalista, dialéctico, globalista etc. Aquí nos
ocuparemos de los tres últimos.
MODELO ESTRUCTURAL-FUNCIONALISTA
El estructural-funcionalismo o funcionalismo
estructural es un modelo integrado a partir de los aportes del estructuralismo
(con base en el positivismo organicista de Spencer) y del funcionalismo (con
base en la acción social de Max Weber), el mismo que explica y justifica la
existencia de la sociedad, su naturaleza, su dinámica y competencias. Parte de
la idea que la sociedad es un todo orgánico, una estructura, cuyos componentes
o partes se interrelacionan y cumplen determinadas funciones. Vale decir,
el propósito fundamental de la sociedad es asegurar el mantenimiento del
orden y la estabilidad social, y que las funciones de cada una de las partes de
la sociedad organizada como estructuras a diversos
niveles, deben servir para mantener ese orden y esa estabilidad.
POSTULADOS BÁSICOS
Los principales postulados, mediante los
cuales el estructural-funcionalismo trata de explicar el desarrollo de la vida
social, son los siguientes::
- Existe una analogía de la vida
orgánica con la vida social. En este sentido se toma como modelo las
funciones de los organismos biológicos para aplicarlas a los organismos
sociales.
- Las funciones que los grupos
sociales realizan tienden a hacerse más especializadas, interdependientes y
eficaces, en tanto la sociedad crece y se desarrolla en niveles más
complejos de organización.
- Las acciones conscientes e
inconscientes de los individuos provocan una movilidad y función de la sociedad.
Las acciones en referencia conforman la serie de funciones que al interior de
la sociedad realiza un individuo, según su status social, la cultura y el grupo
social al cual pertenece.
Para el estructural-funcionalismo es muy
importante destacar la primacía del contexto sobre la acción, del sistema sobre
sus componentes y enfatizar las funciones integradoras y de adaptación que
hacen posible la sobrevivencia de los individuos y el conjunto de la estructura
social. Conceptos como estructura, función, funciones latentes, funciones
manifiestas, organización social, grupos primarios, grupos secundarios
instituciones sociales, objetivo, valor, integración, adaptación, papel,
status, conflicto, movilidad y cambio, pero sobre todo la imagen de la sociedad
como conjunto constituido jerárquicamente por subsistemas en
los que la acción está
“ordenada”, se han hecho comunes y han sido
aceptados como categorías de análisis gracias al estructural- funcionalismo.
De modo general los postulados funcionalistas
plantean que las partes se explican en función del todo y que la forma en que
éstas se explican es a través de sus propias funciones. El orden de un sistema
social es definido por esta teoría como la adecuación entre medios y fines,
orden que tiene un carácter estructural y se da en grados.
ANÁLISIS DEL SISTEMA SOCIAL:
*Todas las sociedades se consideran
integralmente como sistemas de partes interrelacionadas. El análisis estructural
funcional distingue tres tipos principales de interrelación:
-Interrelación como simple interdependencia
de las partes entre sí. Una modificación en una parte componente del sistema,
determinará repercusiones en el resto del sistema. Una investigación revelará
en cada caso la existencia, extensión y profundidad de las repercusiones.
-Interrelación como ajuste o desajuste
recíproco de las partes. Como ajuste se refiere al buen funcionamiento de la
estructura global o parcial, desajuste al mal funcionamiento y disfunción.
-Interrelación como adecuación de las partes
de la estructura global a un valor o sistema de valores centrales que se erigen
en el rasgo o rasgos definitivos de la sociedad misma.
*Los sistemas sociales tienen una dimensión
dialéctica, en tanto existen conflictos y contradicciones inherentes a la
estructura social. El
análisis estructural funcional reconoce dos tipos de conflictos:
-El conflicto institucionalizado previsto y
aceptado en el marco normativo de la sociedad. P.ej. la
huelga que plantea una lucha reivindicativa (aumento salarial,
más vacaciones, etc.), de mejoras dentro del sistema.
-El conflicto que surge
en relación a un proceso de cambio. En
este caso el conflicto expresa la existencia de un desajuste
que pone en riesgo al sistema. Los grupos ya no aceptan el sistema
de valores vigentes y más bien
propugnan su cambio.
*El cambio es propio de los
sistemas sociales en cuanto éstos son sistemas de
acción. Gran
parte del comportamiento de los integrantes del sistema está orientado hacia el
futuro, hacia objetivos, gratificaciones, y logro de aspiraciones.
*Todos los sistemas de vida real son sistemas
abiertos, en
tanto mantienen intercambios e interrelaciones con otros sistemas y con el
contexto en general.
*Todos los sistemas están sometidos a cambios
desde el exterior por sus interrelaciones e interdependencias con otros
sistemas. Ningún sistema controla totalmente su propio presente ni su
futuro. Si bien los sistemas sociales por una parte tienden a persistir en un
equilibrio móvil, por otra parte tienen incorporado el cambio, el cual se
produce en forma gradual con las respuestas de adecuación o adaptación.
CONCLUSIÓN.
El estructuralismo y el funcionalismo son dos
concepciones unidas en el análisis de los fenómenos sociales. El
Estructuralismo considera que no hay un hecho social que no suponga una
estructura, la misma que esta conformada por el modelo orgánico que plantea un
paralelismo entre la organización y la evolución de los organismos vivos, la
organización y la evolución de las sociedades.
El Funcionalismo considera a la sociedad como
un sistema formado por partes interdependientes; donde el cambio de una parte
afecta a otras y al sistema en su conjunto. La sociedad busca el equilibrio y
los intereses que se presentan en ella, actúan para mantener la tranquilidad y
el orden.
El Estructural-funcionalismo sostiene que el
propósito de la sociedad es el mantenimiento del orden y la estabilidad, y que
la función de las partes de la sociedad, según el modelo en que estén
organizadas, sirve para mantener ese orden y esa estabilidad.
El positivismo ha contribuido al desarrollo
del estructuralismo y del funcionalismo. Su limitación ha sido el utilizar el
método de las ciencias naturales para explicar la sociedad y sus problemas.
El modelo funcional-estructuralista es
criticable por no estimar en toda su extensión los conflictos, los
cambios sociales, el problema del poder y sobre todo la cuestión económica. Más
bien, ha servido para justificar y mantener el orden existente de la
sociedad capitalista dándole una excesiva atención al concepto de
equilibrio, al punto que cualquier alteración o disfunción es considerada
nociva para el orden establecido.
MODELO DIALÉCTICO
El modelo dialéctico se funda en la
interpretación marxista de la sociedad. Comparte con el modelo
estructural-funcionalista la categoría estructura, sólo que su preocupación no
es el equilibrio de la estructura o del sistema, sino su radical
transformación. De acuerdo a sus teóricos, el modelo permite comprender el
fenómeno de los cambios históricos (materialismo histórico) y de los cambios
naturales (materialismo dialéctico).Todos ellos regidos por las leyes de la
dialéctica.
A continuación los postulados básicos del
modelo dialéctico: Totalidad, cambio y contradicción:.
La totalidad
El postulado totalidad señala la comprensión
de la sociedad en forma global, sin fragmentar el análisis hasta los límites de
lo absurdo. En la realidad nada ocurre de manera aislada; todo se relaciona y
se condiciona. La estructura y dinámica de la sociedad sólo puede ser
aprehendida en su integridad y esencialidad por la ciencia, si se toma en
cuenta la interdependencia y condicionamiento recíprocos de sus elementos
componentes y su relación con la totalidad. En este sentido, y como
sostenía Marx, la totalidad referida a la ciencia social misma, nos lleva a
considerarla no como un saber compartimentado, fragmentado, sino como una
ciencia unitaria de la sociedad; ciencia que comprende aspectos económicos,
sociológicos, antropológicos, pero en la que estos aspectos figuran como
“disciplinas y no tan sólo como las facetas de un mismo problema y de una misma
ciencia: la ciencia social.” Los hechos o fenómenos de la realidad
social, por sus características particulares y por su comportamiento
autónomo, son comprendidos como totalidades en la totalidad social y ésta
igualmente comprendida en la totalidad en general.
El cambio o movimiento
Desde Heráclito de Efeso ya se advertía
que la realidad era dinámica y cambiante, vale decir dialéctica, por lo que
optó por sostener que en la realidad social y en la realidad en general
nada permanece estático, todo deviene, todo pasa y se transforma. Hay
sociedades donde sus instituciones y formas de vida se presentan aletargadas, estables
o detenidas en el tiempo, lo que corresponde o a sociedades fuertemente
conservadoras o a sociedades marginales; sin embargo en ellas también se habrá
de producir cambios o innovaciones “a la corta o a la larga” por reacciones
internas de sus componentes o por las relaciones intersocietales o
interculturales. Lo cierto es que el cambio puede ser lento o puede ser rápido
y hasta violento; entonces se puede estar tratando de procesos de evolución y
de revolución.
La contradicción.
Las cosas cambian por la contradicción entre
sus componentes o contradicción entre ellas mismas como componentes de la
totalidad. La sociedad cambia por la contradicción que se produce entre sus
grupos y clases componentes debido a la diferencia de intereses.. En las sociedades
de clases como la nuestra, las diferencias fundamentales son las condiciones
materiales de existencia. Y son estas diferencias que se traducen en relaciones
entre individuos explotadores e individuos explotados las que generan las
contradicciones o conflictos, denominados luchas sociales o luchas de
clases.
Los postulados de totalidad, cambio y
contradicción han contribuido a la determinación de las leyes de la
dialéctica que pasamos a enunciar:
-Ley de la unidad y lucha de contrarios, ley
que explica que en la realidad todo esta compuesto por parejas de opuestos en
lucha continua, lo que genera movimiento y cambios.
-Ley del cambio de cantidad en cualidad, ley
que explica que el aumento o disminución de la cantidad de materia cambia la
cualidad de las cosas y viceversa.
- Ley de la negación de la negación, ley que
establece que la negación preside todos los cambios en triadas
dialécticas de contrarios: tesis (afirmación), antítesis (negación), síntesis
(negación de la negación), producto que se constituye en un nuevo punto de
partida.
La primacía de las condiciones materiales de
existencia
A los postulados de totalidad, cambio y
contradicción se liga el postulado de la primacía de las condiciones materiales
de existencia, el mismo que en el modelo dialéctico se pone de
relieve como la premisa fundamental de todo trabajo de análisis social. Los
hombres concretos con su acción social y sus condiciones materiales
de vida se constituyen en el centro de toda explicación realista, objetiva. El
hombre no sólo como ser natural sujeto a los determinismos naturales, sino
también como ser social activo que produce y reproduce su vida
social en determinadas condiciones materiales de existencia., vale decir un ser
influido por un contexto de condiciones materiales, pero al mismo tiempo
un ser influyente sobre el mismo contexto.
El antagonismo entre fuerzas productivas y
relaciones de producción
El modelo dialéctico, más allá de todo
esquematismo, sostiene que lo que determina cada período del desarrollo
social no es el grado de desarrollo técnico ni la evolución en las
capacidades productivas, sino el tipo de relaciones sociales existentes
en el más amplio sentido. Este postulado se funda en la distinción que social e
históricamente es más importante la acción del hombre y no la evolución de la
tecnociencia o de los objetos de trabajo, como si éstos no fueran producto de
los hombres o parte de las mismas relaciones humanas. “Lo que realmente indica,
por ejemplo, el cambio de una organización social es la sustitución de las
relaciones de producción por otras diferentes (…), lo que define una época
histórica es la naturaleza de las relaciones que se establecen entre los
hombres. Por eso las relaciones de producción no implican únicamente la
producción de bienes, sino que en un sentido global son relaciones (...) que
integran su actividad vital, y en cuyo logro formulan múltiples exigencias
(...) relativas al tiempo de trabajo, a las condiciones de trabajo, a las
formas de cooperación y subordinación sociales; no interesa solamente el
producto bruto, sino también la manera cómo se obtiene y se lo distribuye
socialmente (Vega Cantor R. 2008).
El conflicto social como motor de la dinámica
humana
“La historia de todas las sociedades que han
existido hasta ahora, es la historia de la lucha de clases”, es la famosa
expresión con la que comienza el Manifiesto Comunista de Marx y Engels,
sentando para la posteridad la afirmación programática que el conflicto social
es el motor de la dinámica humana en la historia.
Para los dialécticos, la
afirmación de la lucha de clases no es una simple receta para aplicarla
en cualquier situación y momento, sin examinar sus condiciones
específicas y sin comprender que la noción de lucha de clases debe ser
construida mediante la interacción de la reflexión teórica y la acción. El
análisis que Marx hace de “la sociedad como un organismo dividido en
clases”, donde cada una de las cuales ocupa un lugar en la producción y cumple
una determinada función “jerarquiza cierto tipo de relaciones sociales con las
otras clases, defiende sus intereses, genera una serie de valores ideológicos y
“culturales”, además que contribuye a “examinar las formas de conciencia
social, la ideología, el Estado, etc. (Vega Cantor, R. Ob. cit.).
Para Marx, las clases no son entes a priori,
sino que históricamente se constituyen en el proceso del conflicto social,
asumiendo identidades y confrontación de intereses a partir de la comprensión
de las formas y mecanismos de dominación, y de explotación “Resaltar el papel
de las clases es romper con una interpretación mecanicista de la historia, que
le asignaría a fuerzas “objetivas” externas distintas a los hombres mismos y
por encima de ellos, una determinación fatalista. Una teoría de las clases
enfatiza que la acción de los sujetos conscientes es el verdadero motor de la
historia, aunque esa actuación se desenvuelva en condiciones objetivas, sobre
las cuales los hombres actúan y que de hecho, para mal o para bien, modifican
con sus acciones, sea para reforzar las condiciones y relaciones de una
sociedad, sea para transformarlas.” (Vega Cantor, R. Ob.cit.)
El modelo dialéctico es una concepción y
un instrumento para un estudio no puramente contemplativo de la realidad
social, sino más bien crítico, puesto que reivindica el rol protagónico de los
hombres como sujetos del progreso y transformación de la realidad en la
perspectiva del establecimiento de una sociedad de bienestar general, “donde el
libre desarrollo de cada uno sea condición del libre desarrollo de todos”
(Marx.1975).
MODELO GLOBAL
Cada cierto tiempo, cuando recrudece la
crisis estructural del sistema capitalista, o cuando la emergencia de
alguna alternativa amenaza su existencia, entonces los teóricos modernizantes y
postmodernizantes aparecen relanzando al sistema capitalista en el mundo
con propuestas “novedosas” ( plan Marshall, Alianza para el Progreso,
TLCs) que sostienen que “el camino al desarrollo se origina y debe ser seguido
en términos de los modelos de los Estados Unidos y Europa”, vale decir el
modelo liberal o neoliberal, ahora llamado global o globalizado.
Así fue con el surgimiento del socialismo en 1917, con la crisis mundial
de 1929, con las guerras mundiales, con la crisis energética de los años
70, o con los procesos de descolonización del mundo y las revoluciones
nacionales que han minado las bases del sistema capitalista.
Los defensores de la globalización
capitalista sostienen que esta es una realidad en los términos de la influencia
que se deriva de los sistemas de redes de comunicación, y la difusión de los
valores de los países hegemónicos del sistema. Influencia que también se
refleja en las áreas de lo ideológico y lo económico. La globalización
entendida como el proceso de proliferación del comercio global, los flujos de
inversiones y las conexiones de comunicación en un mundo de aceleradas
innovaciones tecnológicas.
El mexicano José Vargas Hernández sostiene
enfáticamente que: “El modelo neoliberal de globalización prioriza una política
económica mundial de libre mercado que deja a las empresas en libertad de
acción bajo una competencia por el dominio de los mercados globales, en
detrimento del marco regulatorio de los Estados nacionales minimizados en
acción política e imposibilitados para la interacción, de tal forma que
garanticen la multilateralidad del libre flujo de comercio, las finanzas y
protejan los derechos patrimoniales.” (Vargas Hernández, J. 2008).
En el curso de las dos últimas décadas
se ha ido formado de manera silenciosa e invisible” un frente ideológico con
el propósito de convencer a la humanidad que la
globalización favorecerá la felicidad universal. Tal frente tiene el soporte de
las universidades, centros de información y el poder de los medios de
comunicación. Precisamente el poder mediático es el que combate a todos
aquellos intelectuales, economistas y científico-sociales que no comparten con
la globalización y que más bien desarrollan teorías hostiles a la misma
La crisis en el frente ideológico alternativo
al capitalismo globalizador, luego del colapso del socialismo en 1989, abona a
favor de la ideología neoliberal la promesa universal de una economía de libre
mercado y de una política de democracia con derechos plenos. Pero como sabemos,
por experiencia histórica, tal promesa resulta siendo ilusa. La libre
concurrencia y la libre competencia en el mercado termina concentrando el poder
económico en manos de unos pocos. Se potencia la gran propiedad y ésta deviene
en transnacional. El sistema minimiza al individuo fraccionando su accionar en
el colectivo social; el ejercicio de la democracia se centra en los derechos de
propiedad más que en los derechos personales, y las libertades terminan
siendo expresiones más formales que reales.
CONCLUYENDO:
Hasta ahora los diversos modelos de
interpretación de la realidad social han servido para justificar el orden,
continuidad y modernización del sistema capitalista, actualmente globalizado.
El modelo dialéctico se ha diferenciado como alternativa de transformación
entre la realidad frustrante y la utopía promisora.
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Historiaymarxismo.blogspot.com.
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